Mentora de transformación y despertar
"Madre. Tarotista evolutiva. Coach emocional y Escritora."
Mi historia
Hay personas que llegan al mundo del desarrollo personal porque lo estudiaron. Yo llegué porque no tuve otra opción.
Crecí en un entorno donde hubo negligencia emocional. No siempre me sentí vista ni sostenida de la manera que necesitaba. No porque no hubiera amor, sino porque a veces el amor no sabe cómo llegar. Y una niña que no recibe el sostén emocional que necesita aprende, sin que nadie se lo enseñe, a buscarlo fuera.
Eso fue lo que hice yo.
A los dieciocho años, el dolor acumulado encontró una salida durante un par de años en las drogas. A los veinte, buscando al padre que nunca había tenido, viajé a Estados Unidos. Lo que encontré allí fue algo para lo que ninguna joven de veinte años podría estar preparada: un hombre que utilizó la religión como secta, el aislamiento y la manipulación para abusar de mí. Mi propio padre biológico.
Fueron años muy oscuros.
Tenía veinticuatro años y llevaba casi un año sin poder levantarme de la cama. Depresión. Oscuridad total. Un momento en que ya no quería seguir.
Fue entonces cuando, casi por casualidad, escuché a una mujer contar en televisión la historia más terrible de su vida. Y lo hacía con fuerza. Con amor. Con luz. Ese día algo se movió dentro de mí.
Ese día le hice una promesa a Dios: si me ayudaba a salir de aquella cama y rehacer mi vida, yo haría lo mismo por otra persona. Cogería esa antorcha y se la daría a quien la necesitara.
Cuando mi familia en España descubrió lo que había ocurrido, no dudaron un instante. Fueron ellos quienes abrieron la puerta y me recibieron sin condiciones. Desde entonces y hasta hoy, no me han soltado la mano.
Pero volver no significaba estar bien.
Lo que vino después no fue fácil ni rápido. Hubo más tropiezos. Más relaciones que hicieron daño. Más momentos en que el suelo volvió a desaparecer bajo mis pies. Y en medio de todo eso, dos hijos, una empresa que sacar adelante y la responsabilidad de ser el pilar de mi propia vida.
Y mientras tanto, me puse a trabajar en mí misma.
Más de diez años de formación continua en coaching, tarot evolutivo, inteligencia emocional, PNL, eneagrama, canalizaciones, péndulo hebreo y más. Construí mi segunda empresa. Escribí libros de crecimiento personal y una novela. Di conferencias. Y empecé a acompañar a otras mujeres en el camino que yo ya había recorrido.
El último gran aprendizaje llegó de la mano de un hombre que, por primera vez, me trató bien. Una relación sana — la primera de verdad. Y paradójicamente, fue ahí donde nació mi Limerancia: en el apego a algo bueno que no supe soltar cuando llegó el momento por no ser correspondida. De esa experiencia nació todo lo que hoy enseño sobre el amor, la dependencia emocional y el regreso a una misma.
Hoy
Tengo cuarenta y seis años. Dos hijos. Dos empresas. Varios libros publicados
de crecimiento personal y una novela.
Y algo que me ha costado mucho tiempo lograr: estar bien conmigo misma sin necesitar la aprobación de nadie. Sin vincularme desde la necesidad. Sin proyectar mis carencias en relaciones románticas. Hoy esa mirada está puesta
en mí misma. Y desde ahí todo es diferente.
Ahora, acompaño a mujeres en procesos de sanación uno a uno, o en grupo.
Imparto talleres y creo círculos de mujeres. Doy formaciones online y escribo libros.
Comparto con mujeres que están donde yo estuve — perdidas, desbordadas, enganchadas a quien no las elige, sin saber cómo volver a sí mismas. Lo hago con las herramientas que a mí me funcionaron y con algo que ningún título puede dar: la experiencia de haberlo recorrido de verdad. La promesa que hice aquel día sigue en pie. Y cada mujer que se levanta es un paso más hacia cumplirla por todo lo alto.
Si quieres trabajar conmigo individualmente:
Sesiones de Tarot + Coaching —
desde una sesión única (Revelia, exploración de tus cuatro cuerpos) hasta Origen, un
acompañamiento profundo de cinco sesiones.
